Thursday, July 23, 2009

El día en que la muerte casi se lleva a mi hijo

No era éste precisamente el tema que quería usar para mi primer post de The Spanglish Moms, pero qué hacer, la vida me atravesó uno de los incidentes más extremos imaginables para una madre y no puedo aguantar los deseos de narrar los espantosos minutos que viví mientras veía que mi hijo de 5 años se ahogaba en la piscina de mi casa.

Este verano decidí dedicarme por completo a la casa y a mis dos hijos. Dejé a un lado el estrés del trabajo y decidí inscribir a los niños en cursos de música, actuación y natación. Mi madre estaba en su última semana de vacaciones y me acompañaba a diario en mi correría con los niños de un lado a otro.

El martes 7 de julio llegando de clases de natación, mis dos hijos y mi sobrina, que también nos visitaba con mi hermana, decidieron meterse un rato a la piscina. Mi madre que en 3 meses no habia probado la piscina, decidió acompañarlos al igual que mi hermana, quien tampoco es la más fanática de bañarse en la piscina.

Yo estaba terminando unos diseños en el computador y me quede terminándolos en la sala, para después irme a imprimirlos a Kinkos. Mi plan inicial era irme para Kinkos y dejar los niños con mi madre y hermana, pero decidi mejor terminarlos en casa.


Pasados unos 10 minutos de estar ellos en la piscina escuché a mi madre con voz de angustia pidiéndole ayuda a Carolina, mi hermana. Me llamó luego gritando que el niño estaba atorado y no podía sacarlo del agua. Cuando salí al patio lo más pronto que pude, me tiré de inmediato al jacuzzi para tratar de sacar a Miguel y ver qué pasaba. Estaba de cabeza y algo impedía que lo sacaramos. Con todas mis fuerzas y las de mi madre halamos a mi hijo por los hombros pero no logramos sacarlo. Miguel tenía su mano atorada en el sumidero del jacuzzi, el cual lo succionaba con una fuerza sobrenatural, contra la cual, ya era claro, no podíamos luchar.

El jacuzzi tiene aproximadamente un metro de profundidad, era ilógico pensar que mi hijo, quien nada como pez en el agua se me fuera ahogar allí. Pero su cabeza seguía dentro del agua y la impotencia y la angustia se apoderó de nosotros. Mi madre sólo halaba con todas las fuerzas de su ser hacia arriba, pero Miguel no salía.

Inmediatamente después corrí dentro de la casa para llamar al 911. El teléfono inalámbrico, como de costumbre, no estaba en su lugar y después de tropezar y resbalar dos o tres veces en el piso mojado, llegué al teléfono de la cocina y marqué 911. Grité de la manera más clara posible: "My son is drowning!! My address is..." y me esforzé por usar la más clara voz que pudiera tener para que entendieran a donde llegar.

Puse el auricular sobre la mesa sin colgar y le dije a Gaby, mi sobrina, "!háblales tu por favor!" no tenía tiempo de responder a todas las preguntas que usualmente hacen y corrí al jacuzzi para halar nuevamente a mi hijo, sin ningún resultado. Mi madre ya estaba llorando, mi hijo Julio, de 6 añitos, desde fuera observaba con desesperación y comenzó a gritar: "Miguel!, Miguel! sal ya Miguel!" Mi hermana ya se había sumergido varias veces para ver como sacarlo y lo vio desgonzado y con sus ojitos cerrados. Según ella me cuenta trató de meter la mano junto a la de él para quitar la succión, pero su brazo ya estaba a la mitad chupado por el tubo, que era del exacto ancho de su bracito.


Yo no sabía cómo hacer para apagar la bomba de la piscina. Sólo mi esposo es quien conoce cómo operarla. Me sentí con una impotencia infinita y el desespero de mi madre y los gritos de Julito me llenaron de pánico. Corrí luego afuera a donde sabía que estaba el clorinizador y las máquinas a ver si veía un cable para romper o desconectar. Solo ví una máquina con un botón al que oprimí y cambió a Off. Volvía para ver si se había apagado, pero nada, seguía prendido. Grité desde mis entrañas una vez "Help! somebody help!" y repetía en voz baja: "Jehová salva mi hijo, Jehová salva mi hijo.." Se lo pedí un millón de veces desde mis entrañas mientras trataba de coordinar mis pensamientos para tratar de hacer lo mejor.


No me explico cómo no pensé en correr a apagar los tacos de electricidad que controlan toda la casa. Ahora que reconstruyo los hechos, creo que tampoco le dije a Julio que apagara el jacuzzi porque pensé que las burbujas las estaba produciendo la bomba de la piscina y no la del jacuzzi, que bota unas burbujas más grandes. No sabía que la succíon del jacuzzi sólo se provocaban cuando estaba éste prendido y no la bomba de la piscina.

Corrí adentro otra vez para llamar a mi esposo a ver si me decía qué hacer. Pero ya yo estaba "lost". Sabía que no había tiempo ya para nada, el desespero se había apoderado de mi razón. Resbalé, me paré, encontré el celular, llamé a Carlos y solo atiné a gritarle "Mi hijo se ahogó!", "Mi hijo se ahogó!" y colgué, en lugar de preguntarle qué diablos hacer para apagar la bomba!...


Pensé en ese instante "Qué hago llamando a Carlos, si está tan lejos, tengo que ir a halar a mi hijo!"...." Se podrán imaginar cómo quedó mi pobre esposo (quien estaba trabajando a 30 minutos de distancia) sin saber qué había pasado, ni cual de los dos niños era el ahogado.

Depronto escuché a mi hermana gritar: "Vamos a traer baldes para sacar el agua del jacuzzi!". Me pareció una genial idea y corrí al garaje, resbalando y cayendo, pues estaba mi ropa emparamada y el piso de baldoza no me dejaba mover rápidamente. Quería morirme de la impotencia. Agarré el primer balde que encontré y cuando llegué al jacuzzi ya estaba mi hermana con una olla sacando agua.


Alcancé a sacar unos tres baldes de agua cuando llegó un agente de la policía, se tiró y haló con todas sus fuerzas, pero no pudo sacar a Miguel. Allí perdí la noción de mí. Mi madre abrió paso para que el oficial pudiera hacer su trabajo, y ella solo le pedía a Dios que nos ayudara. Julito solo lloraba y gritaba "Miguel!!!"


Un segundo oficial llegó a la escena haló varias veces también sin resultado. El otro oficial corrió a su carro a traer su equipo de buceo, para tratar de darle respiración al niño dentro del agua.

Mientras tanto, mi mamá vió tan desesperado a mi hijo Julio, que le dijo "Mi amor cálmate que ya los policías van a sacar a tu hermano". Milagrosamente Julio se calmó y Jehová le iluminó su mente e inmediatamente metió su dedito en el botón roto de prender el Jacuzzi.


Sólo su dedito cabía dentro de ese pequeño agujero. Sólo él podía prenderlo y apagarlo. De hecho él lo había prendido para jugar con las burbujas, antes que su hermano quedara atrapado.

El jacuzzi finalmente se apagó y después de tres halones más el Oficial Cuba de la policía de Pembroke Pines, lo sacó del agua.

Yo sólo miraba al cielo pidiendo ayuda. Tenía miedo de mirar y darme cuenta que mi hijo hubiera muerto o se hubiera desmembrado. Cuando decidí mirar Miguel estaba azul!, no respiraba. Cuba le tomó el pulso y gritó "He has a pulse!", le dio CPR, botó espuma por su naricita y boca y en ese instante llegó el Fire Rescue. Lo montaron en una camilla y en ese momento me acorde de mi esposo.

Corrí dentro a buscar el celular. Llame a Carlos y le dije "Ya lo sacaron!". El sólo lloraba y me gritaba


- Qué pasó, por Dios dime ya!
- Esa mierda de tapa que no habías arreglado estaba floja en el jacuzzi y se chupo a mi hijo! - Le grité reprochándole con toda la rabia que tenía, mientras me subía al camión de bomberos y le explicaba lo que había pasado con voz temblorosa.


Julio quería irse conmigo en el camión pero sólo podía ir yo y además en la parte de adelante. No podía estar atrás con mi bebé, quien aún no respiraba bien. Arrancamos para el Memorial Hospital de Miramar y a los pocos minutos escuché a Miguel gritar y llorar como si acabara de nacer.


El mismo llanto que me hizo cuando nació hace cinco años en Diciembre 16 del 2003 en el hospital, fue el mismo llanto que hizo en esa ambulancia. El alma me volvió al cuerpo, pues tenía su voz mucha potencia y el bombero me decía, "He´s going to live"..." "Lo mejor que puede pasar es que esté llorando, él va a estar bien."

Entonces le dí gracias a Dios desde el fondo de mi corazón.

Sentí que el milagro del cual fuí testigo ese día, fue para mí como un balde de agua fría que me cayó desde el cielo como un mensaje de Dios diciéndome: "Mira que si Existo, mira que aún me acuerdo de tí..."

Mi siguiente post lo dedicaré a las lecciones que aprendí de este incidente y las cosas que ahora sé sobre seguridad en las piscinas.

Abajo de este último video encontrarás links a las noticias y videos que nos hicieron con todo esto. Miguel se dió el lujo de quemar titulares junto a su ídolo Michael Jackson, pues el mismo día del entierro de MJ salieron mas de cuatro notas en television con el "Jacuzzi Rescue Story" que les acabo de contar.


LINKS A LAS NOTICIAS

Boy 5 rescued from drowning, justnews.com



Boy, 6, Helps Save Drowning Brother, Channel 10

Jacuzzi Rescue, MyHighPlains.com

Near drowning of child in Pembroke Pines hot tub likely an accident, police say
, Sun Sentinel

Police officers save five year old boy from pool drain
, Orlando Sentinel

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